Terminamos hoy nuestra crónica con los premios más esperados, aunque antes de ello, aparecería Queen Latifah para presentar el clásico montaje con los fallecidos del pasado 2008, cuyas imágenes fueron pasando mientras cantaba I’ll be seeing you, del musical Right This Way. Ilustres personalidades desfilaron por la pantalla, como Cyd Charisse, Bernie Mac, Michael Crichton, Charles H. Joffe, Roy Scheider, Robert Mulligan, Richard Widmark, Isaac Hayes, Ricardo Montalban, Stan Winston, Charlton Heston, Anthony Minghella, Sydney Pollack o el inolvidable Paul Newman, entre otros. Infausto año, sin duda.

Corte publicitario, y premio a la mejor dirección, presentado por Reese Witherspoon, con referencia a Ben Stiller incluida. Danny Boyle por Slumdog Millionaire, claro, cosa que le hizo pegar unos cuantos saltos, y dejó a David Fincher y a Gus Van Sant con unas caritas que eran para enmarcar. Lo bueno del caso es que agradeció a los que les ayudaron a hacer la película y también a los que no. Espectacular.

Y sin solución de continuidad, Sophia Loren, Shirley MacLaine, Halle Berry, Nicole Kidman y Marion Cotillard aparecieron bajo la música de Lo que el viento se llevó para el minidiscurso a las nominadas, y el premio a Kate Winslet por El lector. Abrazó a Sam Mendes y a Stephen Daldry y recordó las palabras de Pe sobre el desmayarse en directo. Incluso reconoció que ensayaba para el gran momento en el baño con un bote de champú.

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Para no bajar el nivel, Robert De Niro, Ben Kingsley, Anthony Hopkins, Adrien Brody y Michael Douglas, al compás de Los siete magníficos, volvieron a levantar al auditorio entero. Y una de las mini-sorpresas de la noche llegó con el premio a Sean Penn, que ya lleva dos, y seguramente le acabará cayendo alguno más. Eso sí, gran ovación también para Mickey Rourke, según Ben Kingsley, “the returning champ”. Penn, que según sus propias palabras, no sabía qué es lo que hacía para que los allí presentes le quisiesen tanto, pidió la igualdad de derechos para todos, y no conforme con eso, dijo que Rourke era “su hermano”. Toma castaña.

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El colofón final vino con el premio a mejor película, con Steven Spielberg entregando el Oscar a Slumdog, que acabó con ocho calvetes dorados. Y ni cortos ni perezosos, allá subieron todos: actores, actrices, productores, director, compositor… Reconozco que estaba esperando que empezasen todos a bailar, pero nos quedamos con las ganas.

Hugh Jackman despidió la gala con un clásico “Keep making movies!” y sanseacabó. Aunque yo creo que a Fincher aún le dura el mosqueo.