Título original: Friday the 13th.
Nacionalidad: USA.
Año: 2009.
Duración: 97 min.
Dirección: Marcus Nispel.
Guión: Damian Shannon, Mark Swift y Mark Wheaton; basados en los personajes creados por Victor Miller.
Intérpretes: Jared Padalecki (Clay Miller), Danielle Panabaker (Jenna), Amanda Righetti (Whitney Miller), Travis Van Winkle (Trent), Aaron Yoo (Chewie), Derek Mears (Jason Voorhees).
Producción: Michael Bay, Andrew Form y Brad Fuller.
Música: Steve Jablonsky.
Fotografía: Daniel C. Pearl.
Montaje: Ken Blackwell.
Diseño de producción: Jeremy Conway.

Bueno, ya queda menos. Después del destrozo que hizo Rob Zombie con Halloween, y el inmenso favor que Marcus Nispel ha hecho a La matanza de Texas y al Viernes 13 originales, sólo falta que escupan sobre el legado de Freddy Krueger para acabar con toda la pléyade de psicokillers con los que servidor, y me imagino que unos cuantos más, crecimos.

Digo yo que no será necesario entrar en mucho detalle en la trama. Baste decir que Clay (Jared Padalecki) anda por las cercanías de Crystal Lake buscando a su desaparecida hermana Whitney (Amanda Righetti). Casualmente tropezará con un grupo de jovenzuelos que han decidido ir de fiesta por esa zona, aunque sólo Jenna (Danielle Panabaker) le ofrecerá su ayuda para buscarla. Pronto descubrirán que Jason Voorhees (Derek Mears) tiene otros planes al respecto, entre los que destacan la mutilación y el troceamiento.

A decir verdad, todo compone más o menos una excusa para ver como Jason despedaza uno tras otro a todo el que se le pone por delante. Hachas, punzones, machetes… cualquier cosa vale para matar a sus víctimas, incluso el aburrimiento. Porque a decir verdad, todo lo que nos muestra Nispel ya lo hemos visto profusamente a lo largo de toda la saga (que ya suma doce entregas, si contamos aquella ridiculez llamada Freddy contra Jason, posiblemente el punto más bajo donde podían caer ambos personajes), y en muchas ocasiones, con más gracia.

Si bien el primer grupo de adolescentes caen en las garras del gigantón de la máscara de hockey debido a su búsqueda de un campo de marihuana (tal cual), a mí me da que los guionistas se les adelantaron. Si no, es bastante difícil saber en qué pensaban cuando crearon líneas de diálogo de la grandeza de: “soy negro; de noche no se me ve: siempre soy una sorpresa”; o “no me llaman el rey de la madera porque me masturbe”. A esta última, aún le estoy buscando significado. Cualquier interpretación al respecto es bienvenida.

Jared Padalecki no lo hace del todo mal, ya que lleva cuatro años haciendo un papel idéntico en Sobrenatural, y los demás, bueno, digamos que son tan estúpidos como el guión lo requiere (tarea nada sencilla) y que sangran y mueren cuando les toca. Por cierto, las muertes son cutrillas y para cumplir el expediente, así que ni siquiera los fanáticos del gore quedarán demasiado satisfechos.

En fin, que resulta menos doloroso ser una víctima de Jason que de esta “revisitación”, o como quieran llamarla. Miedo me da pensar lo que va a ser la nueva versión de las andanzas de Freddy por Elm Street.

Calificación: mala

Ficha en IMDb.

Web oficial en español.