Transformers 2 CríticaNacionalidad: USA.
Año: 2009.
Duración: 147 min.
Dirección: Michael Bay.
Guión: Ehren Kruger (Historia: Alex Kurtzman, Roberto Orci).
Intérpretes: Shia LaBeouf, Megan Fox, Josh Duhamel, John Turturro, Tyrese Gibson, Teresa Palmer, Isabel Lucas, Rainn Wilson, America Olivo, Kevin Dunn, Matthew Marsden
Producctora: DreamWorks SKG / Paramount Pictures.
Música: Steve Jablonsky.
Fotografía: Mitchell Amundsen.

Es ridículamente grande, el doble de grande que la primera. Literalmente. Es una película de verano pensada para comer palomitas y hacer buena taquilla. Es divertida. No está hecha para dar que pensar. No es una película de argumento, ni siquiera lo parece. Apaga el cerebro y ve a ver la película.

Que todo el mundo cierre la boca y vaya a pasar un buen rato. No va a cambiar la vida de nadie. Si no quieres verla, entonces no vayas, no pagues la jodida entrada y quédate en tu casa

Nadie mejor que Megan Fox, nuestra musa favorita aquí en El Reverso Tenebroso, y auténtica librepensadora en nuestra sociedad actual, para poder definir, en unas pocas palabras una de las películas estrella de estas vacaciones estivales, porque si, amigos míos, Transformers 2 ha llegado y creo que va a quedarse en la taquilla durante unas cuantas semanas.

Como bien dice mi buena amiga Megan, no esta hecha para dar que pensar. La acción ocurre 2 años después de lo acontecido en la primera entrega, los Autobots han unido sus fuerzas con los humanos para crear un equipo de elite denominado NEST con el que acabar con las insurgencias Decepticons, mientras que Sam se prepara para afrontar su paso a la universidad he intentando sobrellevar lo mejor que puede su relación con Mikaela a pesar de la distancia. Es en este momento cuando un enemigo mucho más poderoso que Megatron emerge de las sombras para intentar recuperar todo su poder y hacerse con nuestro Sol y así conseguir una fuente de energía extraordinaria.

Así a grandes rasgos, sin haber destripado las sorpresas que depara la película, podría definirse la línea argumental, y ya veis que es más simple que el mecanismo de una rueda, pero aun así, funciona. Es muy parecido a lo que hizo Michael Bay con Bad Boys, cuando hizo la secuela intento repetir la misma formula de la primera pero multiplicado por dos todo, y aunque pueda parecer lo contrario, que la película sea el doble de grande no significa que sea el doble de buena.

Argumentalmente tiene unos fallos del copón, con unos agujeros que ni los provocados por los mismos Transformers a la hora de aterrizar en nuestro planeta, es por eso que claramente hay que dejar las neuronas a buen recaudo y dejarse enganchar por una historia que nos presenta lo que nos presenta, aunque vería realmente extraño que la gente acudiera en masa buscando un guión profundo cuando estamos hablando de una película en la que básicamente unos robots que se transforman en cualquier cosa pelean entre ellos.

En lo que si destaca la película y realmente deja sin respiración, es en los efectos especiales. Aquí si que se puede decir que la calidad esta elevada al cubo (y no el de la chispa vital) En esta segunda parte los robots ya comparten casi tantas líneas de dialogo como los protagonistas, y las expresiones en algunos casos consiguen transmitir muchísimo más que alguno de los actores, aunque con el ya patentado estilo Michael Bay de peleas, no se consigue ver más que piezas de un lado para otro hasta que nos deleita con un cuidado plano a cámara lenta en el que por fin se puede medio averiguar quien de los robots es el que esta recibiendo leña en ese momento.

También se han potenciado las escenas, situaciones y diálogos de humor, y en general, aunque es un humor bastante infantil, no desentona con el tono de la película, los chavales se lo van a pasar en grande y John Turturro esta todavía más desmadrado que en la primera parte.

Michael Bay como siempre, sigue incorporando autohomenajes de algunas de sus películas, en este caso de Bad Boys II, sigue con sus planos de 360 grados para conseguir una almidonada espectacularidad, planos de cámara lenta con el típico pelotón del ejercito caminando con el sol a la espalda, y lo peor de todo, ese frenético movimiento de cámara en las peleas, que con tanto robot hace que no te enteres realmente de lo que esta pasando hasta que llega el ya comentado tiempo bala en el que consigues distinguir medianamente como van las peleas.

De los actores poco que decir porque son un calco de la primera entrega, Shia LaBeouf es de lejos el mejor de la película, y Megan Fox esta puesta para lo que esta, escotes a cámara lenta corriendo, alguna frase molona, y a lucir brillo de labios casi toda la película con cara de cachonda desbocada. Ramón Rodríguez, nuevo fichaje para esta segunda parte, como compañero de habitación de Shia en la Facultad, hace los momentos más divertidos de la película hasta que aparece Turturro y parece que se dan el relevo. Josh Duhamel y Tyrese Gibson no ocupan ni tres líneas de guión, se dedican a poner cara de circunstancias y a disparar a diestro y siniestro con alguna frases lapidarias de flipado soldado americano.

Como conclusión, decir que todo aquel que disfruto la primera parte, que se lo pasó bien sin complejos viendo la primera cinta en la gran pantalla, no se va a sentir defraudado. Como toda secuela que se precie, y aquí lo han llevado a rajatabla multiplicandolo todo por 2, repiten la misma formula incorporando nuevas situaciones y personajes, pero manteniendo el espíritu, y sobre todo los más pequeños de la casa van a flipar con esta película. Pero como ya nos recuerda nuestra querida amiga Megan Fox, cuidado los que esperen algo más que explosiones, persecuciones, chistes fáciles, planos imposibles y efectos especiales en cada plano de la película, porque definitivamente esta no es su película, y luego no digan que se han sentido engañados, porque hasta su protagonista les ha advertido.

Calificación: 8/10