The Lovely Bones (The Lovely Bones, 2009)
Después de haber visto el tráiler de The Lovely Bones y sin haber leído la novela original Desde mi cielo, tenía yo curiosidad por saber cómo se las iba a apañar Peter Jackson para mantener el interés de una historia que aparentemente se destripaba por completo en los anuncios previos. La conclusión final es que no demasiado bien, quizás por un material de partida de difícil adaptación o quizás porque, como dice el refrán, “quien mucho abarca, poco aprieta”.
Los Salmon, una familia completamente normal, se ven sacudidos por una terrible tragedia: su hija adolescente Susie (Saoirse Ronan) es brutalmente asesinada. Pero Susie no se ha ido por completo. Atrapada entre dos mundos, algo aún la ata a su familia y a su asesino, debatiéndose entre el amor y la venganza.
Cuesta creer que Peter Jackson, que si algo ha demostrado sobradamente es su buen pulso a la hora de narrar haya firmado algo como The Lovely Bones, que parece moverse de forma errática entre el mundo, digamos, real y el, digamos, lisérgico. Dos horas veinte de “me he ido pero sigo aquí” y “ahora sí parece que me marcho pero me voy a quedar un ratito más” es demasiado lastre incluso para el neozelandés, en serio. Poco importa que Saoirse Ronan tenga esos ojazos que envidiaría el mismo Frodo o que se trate con mimo cada ominosa aparición de Stanley Tucci si luego resulta imposible entender lo básico de la trama.
Porque les digo con sinceridad que esta película me ha dejado un regusto extraño, y me da que en parte es porque yo no sé si he comprendido bien qué me están contando. Lo del ser que no pertenece a ninguno de los dos mundos, pase. Lo de que la vida consiste en la capacidad de seguir adelante y pasar página, también es uno de los lugares comunes del cine, como lo es el de que solucionar las cosas al estilo de Charles Bronson no es ni ético ni práctico. Ahora, el mensaje de que ha de ser el destino, el karma, o como quieran llamarlo el que se encargue de ponerlo todo en su sitio, a mí no convence en absoluto. De la aparición de la Sarandon como alivio cómico no comentaré nada por eso de que los mayores se merecen un respeto, pero no les pasará desapercibida, seguro.
Y espero que realmente hayan sido Jackson, Walsh y Boyens (el equipo habitual, vamos) los que no hayan acertado a comprender el tono de la novela original, porque si no, me preocupa que a un drama tan brutal le hayan dado una “solución” infantiloide y tantísima gente se haya sentido tan encantada con la propuesta. Dicho de otra manera, “inocente” e “ingenuo”, no sólo no son sinónimos, sino que son términos con significados difícilmente comparables.
Demasiado larga para lo poco que cuenta y demasiado pretenciosa para tanta superficialidad. Incluso el “cielo” de Robin Williams era mejor, que ya es decir.
- Por Loberto a las 09:16 pm
- 3 Comentarios.
- Cine + Críticas + Desde mi cielo + Mark Wahlberg + Peter Jackson + Rachel Weisz + Saoirse Ronan + Stanley Tucci + Susan Sarandon + The Lovely Bones
- TrackBack URI




Escrito en 
Escrito en 
Escrito en 
No conocia esta Pelicula, pero por la info que nos da parece buena. voy a ver si la veo
Buffff.
Dos horas veinte de película, es mucho tiempo. Y tiene que estar muy bien planteada la peli para que te mantenga el interés durante todo ese tiempo.
Muy buena informació