Título original: Slumdog Millionaire.
Nacionalidad: Reino Unido.
Año: 2008.
Duración: 120 min.
Dirección: Danny Boyle y Loveleen Tandan.
Guión: Simon Beaufoy; basado en la novela Q & A de Vikas Swarup.
Intérpretes: Dev Patel (Jamal Malik), Freida Pinto (Latika), Madhur Mittal (Salim), Anil Kapoor (Prem Kumar), Irrfan Khan (inspector de policía).
Producción: Christian Colson.
Música: A.R. Rahman.
Fotografía: Anthony Dod Mantle.
Montaje: Chris Dickens .
Diseño de producción: Mark Digby.

No podíamos olvidarnos en El Reverso Tenebroso de la gran triunfadora de los Oscar 2009. Y es que la película de Danny Boyle arrasó llevándose ocho de las diez nominaciones, más impresionante cuando el número máximo que podía ganar era nueve, ya que dos eran a mejor canción. Viendo esto, se preguntarán: ¿es merecido? Probablemente sí. ¿Es tan buena como para haber ganado tantas cosas? Probablemente no.

Jamal Malik (Dev Patel) está siendo torturado por la policía de Bombay, que le acusa de fraude: es un chico analfabeto, sin la menor preparación, y aún así ha llegado a la pregunta final de un programa con un éxito masivo: “¿Quién quiere ser millonario?”, presentado por un ídolo local llamado Prem Kumar (Anil Kapoor). A través de las preguntas, Jamal va haciendo un repaso de toda su vida que explicará cómo ha llegado a conocer las respuestas que le pueden hacer millonario, incluyendo su infancia en la absoluta pobreza, y su búsqueda de su amor perdido, Latika (Freida Pinto).

La mayor parte de la película está narrada como un gran flashback, cuyo único hilo conductor son precisamente las preguntas de dicho concurso, y sobre todo ello, planea la idea del destino, que va moviendo los hilos de la vida de los implicados. Este caprichoso fatum que hace pasar a Jamal las vivencias más duras de su vida, lo hace para llevarle a la posibilidad de dejar todo ello atrás.

Así que todo en el filme da la sensación de cuento, de fábula, de un bello sueño tras el cual andan millones de personas. Esto quizás permite aparcar la sensación de improbabilidad que transmiten ciertas andanzas de Jamal, al igual que permite que ciertos trozos cogidos por los pelos pasen más desapercibidos de lo normal.

La premiada dirección de Danny Boyle, responsable de espantos como Sunshine, está llena de planos muy rompedores, texturas granuladas, y sobreimpresiones que recuerdan las cintas de Bollywood. Con todo, no es excesivamente molesto, ni tan repetitivo como para llegar a ser cargante, pero el bueno de Boyle debería contenerse un poco en este aspecto. Eso sí, parece que este estilo peculiar del británico encaja bien con la también premiada música de A.R. Rahman, que parece augurar una nueva tendencia en la Academia. Quizás algún día le toque al reggaeton.

En realidad, la mejor parte es la del principio, donde la inocencia y la picardía del elenco infantil protagonista brillan con luz propia, ya que cuando las versiones adultas de Jamal, su hermano y Latika se hacen con la narración, se pierde esa frescura, y también bastante la calidad de la interpretación. De todas formas, ya comprobarán que Freida Pinto no necesita demasiado para atraer la atención del respetable.

Así que, ante la falta de un rival verdaderamente serio, exceptuando la película de David Fincher y Brad Pitt, Slumdog ha arrasado en la gala, quizás premiando el punto más innovador y de fusión de ambos mundos de Boyle, por encima del clasicismo algo prefabricado de Benjamin Button. A fin de cuentas, los USA cuentan con 300 millones de potenciales consumidores de cine, y la India casi cuadruplica esa cifra. No es de extrañar que se quiera potenciar un producto que pueda tener éxito a ambos lados del continente. Y es que the times they are a-changin’.

Calificación: buena

Ficha en IMDb.

Web oficial en español.