Los hombres que miraban fijamente a las cabras (The Men Who Stare at Goats, 2009)
No sé cómo lo verán ustedes, pero a mí me parece que sólo hay una cosa peor que tener una comedia con pocos momentos graciosos: que el tráiler te destripe esos momentos. En Los hombres que miraban fijamente a las cabras (por cierto, a pesar de lo que ponga la página web oficial, “fijamente” no lleva tilde) se dan estas dos premisas, así que se pueden imaginar el resto.
Bob Wilton (Ewan McGregor), un periodista de un humilde diario local, se va a Iraq con la intención de olvidar su fracasado matrimonio. Allí conoce a Lyn Cassidy (George Clooney), que afirma ser un “jedi”, o lo que es lo mismo, un soldado de élite entrenado para emplear poderes mentales como arma.
Y de esta manera, con Bob y Lyn juntos por Iraq empieza lo que promete ser una comedia repleta de situaciones surrealistas. Pero uno atisba pronto que la cosa va por otro sendero. Porque esto no es una producción ZAZ o de los Python, de acuerdo, pero tampoco se asemeja demasiado al referente más claro, el O Brother! de los Coen. Las similitudes llegan aproximadamente hasta el bigote de Clooney y ya. Esta especie de indecisión en la que constantemente cae la película es la que descoloca, también constantemente, al espectador, y hace que no sepa muy bien a qué atenerse.
Así, uno espera que de una vez el tono se establezca, y tras alguno de los gag, que realmente los hay buenos, cuando uno cree que la cosa se va a desmadrar del todo, se vuelve de nuevo a un estado, en el mejor de los casos, anodino, y en el peor, melodramático. No ayuda tampoco el que haya ciertas escenas que parezcan metidas con calzador para forzar una crítica a los USA (ver la aparición de Robert Patrick y las escenas que se desarrollan en consecuencia, que no pegan ni con cola). Hasta la “ironía” de ver a Ewan McGregor otra vez relacionado con “jedis” parece poco inspirada.
Viendo lo flojo del último tercio de película he llegado a pensar que Los hombres… está estructurada a la usanza de una road movie (ya saben, lo importante en realidad es el camino, no el destino final), pero si es lo que se pretendía, no lo han enfocado bien. En realidad, uno está deseando ver qué van a encontrarse al final (recuerden, Clooney está en una misión secretísima), pero como mucho, la respuesta provoca un “oh, vaya, era sólo esto”.
La narración está repleta de flashbacks en el que nos presentan personajes como el de Jeff Bridges, que ya menciono aquí que con papeles como estos va a ser difícil alejarse de la imagen de El Nota; o el de Kevin Spacey, que es cierto que no parece estar por la labor de actuar, pero no veo yo cómo sacarle mucho jugo a sus líneas de diálogo.
Se deja ver, y ya digo, hay momentos graciosos, pero más de sacar una sonrisilla amable que de provocar una carcajada estentórea. De todas maneras, peor lo tenían las cabras.
- Por @L0bert0 a las 11:24 am
- 4 Comentarios.
- Cine + Críticas + Ewan McGregor + George Clooney + Jeff Bridges + Kevin Spacey + Los hombres que miraban fijamente a las cabras
- TrackBack URI




Escrito en 
Vaya. Diversidad de opiniones…jeje
En fin, yo creo que voy a ir a verla estas fiestas. Leyendo la crítica se me han quitado las ganas, pero al leer los comentarios, me han vuelto a entrar. A ver si rompo yo el desempate
esa pelicula es muuuuy wena, nose que hablai de q es fome, o q no la entendiste pero es suuuper wena
A mi me pareció deplorable e algunos otros calificativos que vienen a decir que es una autentica mierda…
Pues a mi me gusto mucho, vamos, yo me rei un montón.