La carretera (The Road, 2009)
Los expertos en Literatura comentan que novelas como The Road, que ya le ha valido a Cormac McCarthy un Pulitzer, son las que le acercan a un futuro Premio Nobel. Yo, tras haber contemplado la adaptación cinematográfica de sus dos obras más recientes (la otra es No es país para viejos) ya les digo que si algo tengo por seguro es que la Disney no va a interesarse en ellas.
Un padre (Viggo Mortensen) y su hijo (Kodi Smit-McPhee) avanzan lenta y penosamente en dirección al sur después de que algún acontecimiento apocalíptico (que no llega a explicarse nunca) acabe con todo rastro de vida animal y vegetal, y con buena parte de la humana. El siniestro silencio de un mundo vacío sólo es roto por ocasionales terremotos y por la esporádica aparición de violentas comunidades dispuestas a todo por sobrevivir un día más.
Reconozco que tenía cierta curiosidad por saber cómo se trasladaría en imágenes el escalofriante relato del escritor de Providence, con su prosa seca y cortante, que remarca con terrible precisión la desesperanza de un futuro que sobrecoge por lo probable. En este sentido, la cinta del australiano John Hillcoat convence sobradamente, con sus árboles de esqueleto torcido y negruzco, la omipresente ceniza quizás procedente de un enfrentamiento nuclear, los vehículos herrumbrosos y abandonados a su suerte…
La fidelidad al texto, sin embargo, también le juega malas pasadas, ya que La carretera peca en muchos momentos de inconexión y de la inclusión de escenas que acaban ralentizando más de lo deseable la película, ya de por sí pausada. Los numerosos flashbacks e intervenciones a modo de voz en off tampoco ayudan, y si bien alguno resulta interesante, otros no aportan nada nuevo, salvo algún bostezo aislado. Afortunadamente sólo unos pocos momentos caen en la monotonía, y lo que predomina es el interés por saber qué ocurrirá a continuación, si uno de los (escasos) destellos de esperanza o alguno de las aterradoras situaciones en las que se muestra lo peor del hombre (ojo a la terrible escena del primer sotano).
Viggo Mortensen, que siempre suele estar muy bien, no defrauda. Es más, el tipo suele crecerse cuanto más pringoso está, y aquí lo está de verdad. Supongo que los cambios de guión se los entregarían pinchados en el extremo de un palo largo para no acercarse demasiado. Aún así, se las apaña para transmitir la deshumanización progresiva de su personaje debajo de toda esa mugre, aunque a costa de “regalarnos” un par de escenas con su huesudo culo como protagonista. A su lado, el joven Kodi Smit-McPhee representa todo lo contrario, la bondad y la confianza en el ser humano, un contrapunto que es realmente el tema central de la película. Ah, y ojo a un irreconocible Robert Duvall, que depara los mejores momentos.
Quizás La carretera hubiese hecho mejor en buscar su propio camino, en vez de intentar plasmar el libro original paso a paso, pero no cabe duda que al menos ha sabido imbuirse de parte de la angustia impresa para crear esta película que, siendo buena, no llega a desplegar todo su potencial. Y es que apartarse del rumbo marcado siempre da vértigo.
- Por Loberto a las 12:37 pm
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- Cine + Críticas + Cormac McCarthy + John Hillcoat + La carretera + No es país para viejos + Robert Duvall + Viggo Mortensen
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