Imagino que muchos habrán entrado a esta crítica con la intención de vernos despellejar de forma sádica y cruel a los desalmados que tuvieron la ocurrencia de trastear con un icono de nuestra niñez o juventud. Sin embargo, no encontrarán nada de eso aquí: no sólo estamos ante una película de acción más que entretenida, sino que no se me ocurren ejemplos mejores de cómo trasladar a nuestros días a aquellos personajes que tantas horas de diversión nos dieron.

Para actualizar el contexto, nuestros conocidos Hannibal (Liam Neeson), Fénix (Bradley Cooper), M.A. (Quinton “Rampage” Jackson) y Murdock (Sharlto Copley) son rangers que realizan una peligrosa misión en Iraq consistente en robar unas planchas para imprimir dólares. Pronto descubrirán que serán acusados de un crimen que jamás cometieron y etcétera. Ya saben el resto. Así que para limpiar su nombre habrán de burlar al ejército, encarnado en la teniente Charissa Sosa (Jessica Biel), que no se detendrá hasta atraparles.

Puedo garantizar que no habría muchos que fueran más escépticos que yo a priori, ante lo que parecía un casting sin demasiada garra, y unos tráileres que no parecían dejar en muy buen lugar la producción. Pero nada más lejos de la realidad. El equipo A comienza con fuerza (básicamente viendo cómo se conocen los miembros del equipo), a pesar de que ciertos comportamientos parezcan algo forzados, en plan “no te conozco, pero como eres un ranger, eso nos hace colegas de correrías para siempre”. Y ese ritmo a base de mucha acción, muchos disparos y muchas explosiones, no se detiene ya hasta el final.

Es indudable que el guión destaca por su exageración infinita. Planes imposibles, maniobras que van más allá de la física… La terna compuesta por Joe Carnahan (que también dirige el invento), Brian Bloom y Skip Woods no han querido poner límite a las habilidades de planificación y ejecución de los cuatro protagonistas, y posiblemente, acierten de pleno al hacer del “más difícil todavía” su bandera, ya que si algo había que recuperar de la creación original era ese sentido del humor absurdo y gamberro, así como la química entre sus componentes. Y ciertamente, todos los caracteres, por malvados que fueren, tienen un lado socarrón y casi grotesco. En este caso, cuanto más disparatado es todo, mejor se integra.

No faltan numerosos guiños a la serie, así que veremos el miedo de M.A. a volar, el encanto de Fénix con las mujeres, las idas de olla de Murdock e incluso los disfraces de Hannibal, aunque se limite a disfrazarse de Liam Neeson (lo entenderán cuando lo vean). Yo hubiese preferido el cocodrilo gigante, pero qué se le va a hacer. Incluso sale un ratito la GMC. En general, todos están convincentes, incluso Bradley Cooper, que no es santo de mi devoción. De nuevo, se intuye un buen trabajo con el guión para que todos tengan sus punch lines y su ratito de gloria.

Que sí, que pueden ir a verla, sean fans de la serie original o no. Es una estupenda película de tiros que, como casi todas hoy en día, sufre de esa forma de rodar las secuencias de acción en las que parece que una batidora gigante ha invadido el set. Pero podemos decir que, afortunadamente, de nuevo tenemos a quién acudir si tenemos un problema.

Ficha en IMDb.

Web oficial.