Mira que le ha costado a Christopher Nolan soltarlo, pero al fin confirma que este será el nuevo título de su tercera película sobre el héroe de DC. Y de paso, también dice que Enigma no será el malo de turno, lo que resulta un alivio.

Lo más importante de las declaraciones hechas a Hero Complex quizás sea su rotunda negativa a filmar esta nueva aventura del Caballero Oscuro en 3D o presentarla de esa manera tras el postprocesado habitual. Así, tendremos un Batman en formato IMAX, pero nada de tres dimensiones, que a la vista de la inmensa mayoría de lamentables lanzamientos, es una noticia fantástica.

Si hacen memoria, recordarán que ciertas escenas de El Caballero Oscuro estaban filmadas en ese espectacular 15/70 (recuerden el atraco al banco), del cual no sólo se benefician las salas IMAX sino que en su transferencia a Blu-Ray se alcanza un nivel de definición y detalle incomparable, pero el enorme coste que tiene rodar así impidió que toda la película se presentase de esa manera. Imagino que después de haber reventado las taquillas de medio mundo, superando los mil millones de dólares de recaudación, los ejecutivos de la Warner le habrán dado vía libre para rodarlo como quiera. Yo creo que hubiesen aceptado incluso que la protagonizasen marionetas.

En definitiva, Nolan quiere que esta nueva entrega tenga una atmósfera similar a las anteriores, y siente que el 3D no le garantiza eso. Aún así, dice que planea hacer algo que “tecnológicamente jamás se ha hecho antes”. Habrá que esperar, eso sí, para ver si esta especie de pulso contra las nuevas tendencias cinematográficas es realmente una victoria de Nolan o lo habrá conseguido consintiendo con que ese futuro Superman en proceso sí que aparezca en la tercera dimensión. Por ahora, Bruce Wayne volverá a enfundarse el traje en 2012.