Funny Games – Juegos divertidos (Funny Games, 1997)

Michael Haneke es un productor, conocido por su estilo sombrío y turbador; sus películas suelen englobar problemas de la sociedad moderna y suelen generar controversia. Una de sus películas más prestigiosas por su variedad de premios es “Amour”.

La película a la que voy a dedicar este apartado se titula “Funny games”, es una película de origen austriaco, escrita y dirigida en 1997 por el director Michael Haneke, participó en la selección oficial del Festival de Cannes de 1997. Y posteriormente en 2007 el director realiza una versión de la misma para obtener mercado en Estados Unidos. Esta producción no consta de premios, pero si muy buenas críticas de espectadores y demás críticos.

Juntos a la valoración que voy a realizar de la película, a su vez adjunto un breve resumen de la misma.

Anne se dirige a su casa de veraneo junto al lago con su marido George y su hijo de diez años Georgie para desconectar del trabajo. Poco después de instalarse, dos jóvenes llaman a la puerta para darles la bienvenida a la zona y pedirles huevos de parte de su vecina. Tras romper los huevos repetidamente, Anne empieza a sospechar que algo pasa. Más tarde, a pesar de las buenas palabras, golpean a George con un palo de golf rompiéndole la pierna sin perder la sonrisa. A partir de ahí, los jóvenes dicen a la familia que todo se trata de un simple juego: apuestan a la familia, a que al día siguiente, a las 9 de la mañana, estarán todos muertos.

Empezaré hablando del espacio donde transcurren los hechos, todo ello ocurre en una casa junto a un lago en la que una familia habitúa a pasar las vacaciones. El entorno o ambiente donde los personajes se mueven podría definirse como de clase alta, ya que se observa claramente en las pertenencias que estos tienen, tanto la familia asesinada como los homicidas. La pareja de maltratadores-asesinos establecen una apuesta con la familia, y forman dos equipos, el primero de ellos lo constituye la familia maltratada y el restante la pareja de homicidas. La primera prueba concluye con el asesinato de Georg, uno de los miembros de la familia, el hijo.

A medida de transcurre la película se observa como el espectador comienza a formar parte de los acontecimientos ocurridos en la película, dado que Paul, uno de los maltratadores, mira a cámara varias veces e incluso en un momento de la pelicula rebobina para evitar una situación fuera de sus planes. Como consecuencia de esto, los espectadores inician una etapa como nuevos jugadores juntos a ellos, ya que sienten que de modo alguno están dejando que esos terroríficos acontecimientos ocurran.

El juego, es una parte fundamental de la película. La partida que realizan tiene un comienzo en el que la familia quizás piense que es posible su salvación, pero esta se va desvaneciendo en el momento en el que el niño es asesinado y la madre es humillada, dado que han ocurrido pérdidas irreparables (la muerte del niño y la dignidad de la madre). En lo que podríamos denominar como segunda partida o parte, Paul y Peter abandonan la casa dando a entender que el juego se acabó, de este modo los dos supervivientes de la familia (El padre y la madre) llegan a pensar que su salvación vuelve a ser posible. Pero de nuevo esta desaparece en el momento que Peter y Paul regresan a la casa a continuar el juego. En esta tercera y última etapa del juego, el maltrato psicológico y físico, es quizás, desde mi punto de vista, mayor a causa de los factores, trampa y engaño que determinan un irremediable final del juego.

Como he explicado anteriormente el maltrato psicológico es predominante, sobre todo en el espectador. A pesar de que para muchos puede resultar de una violencia exagerada, no podemos calificar esta película como gore, dado que no predomina la violencia explícita, sino como ya he dicho la psicológica. En todo momento el espectador está en tensión ayudado por los ruidos, ya sean chillidos de sufrimiento o el continuo zumbido de fondo. La banda sonora combina música clásica y grindcore dependiendo de la reacción que quiera provocar en el espectador.
En definitiva esta película consigue crear un desasosiego que no termina con el fin de la película, que nos hace pensar cuales son las razones que conducen a un ser humano a infringir dolor, sin ninguna otra causa que el propio disfrute.

Desde mi punto de vista creo que para poder disfrutar de esta película es necesario entender el juego macabro y enfermizo que nos plantea Haneke. La tensión y el sufrimiento a al que nos somete, mientras esperamos que en algún momento la suerte pueda cambiar y favorezca a las víctimas. Hecho que se produce, pero sólo durante un breve espacio de tiempo, para a continuación, arrebatarnos de una forma increíble ese placer de la venganza, que diera un lógico final al horror perpetrado por esta pareja de pijos psicópatas.

Ficha en IMDb.

Lobezno inmortal (The Wolverine, 2013)

Allá por 2009 se estrenaba una esperadísima película sobre el mutante más chungo y molón de todos en lo que venía a ser un refrito sin pies ni cabeza de un cómic como Lobezno: Origen, que, gustase más o gustase menos, Marvel lo había tomado como canónico para el personaje. Para la secuela que hoy nos ocupa, y que hay que agradacer haber podido asistir al preestreno por cortesía de Sensacine, el punto de partida era aún más icónico: Honor, del tándem Claremont/Miller, que puede que a los no interesados en el cómic no les suene a nada, pero ya les digo yo que en lo suyo son gente muy respetada e incluso venerada.

Todo empieza con Logan (Hugh Jackman) durante el bombardeo de Nagasaki en el 45, que tiene a bien salvarle la vida a uno de los soldados nipones, Yashida (Haruhiko Yamanouchi), que, ya en la actualidad buscará a Logan para ofrecerle la posibilidad de convertirse en un humano normal, sujeto a la mortalidad, pero quizás así conseguir una vida más plena.

Lobezno inmortal se sitúa al parecer tras los acontecimientos de la también infame X-Men 3: La decisión final, que han dejado marcado a nuestro protagonista mucho más que cualquier balazo o cuchillada. Así, cada vez que Logan se echa una cabezadita y/o pierde el conocimiento, un conocido personaje de su pasado (que no revelaré por si queda alguien que no se lo imagine) se le aparece una y otra vez para conversar un ratito, y de paso que al espectador le quede claro cuál es el trauma. Por cierto, Lobezno debe ser el superhéroe con el dudoso honor de estar más tiempo en posición horizontal que en vertical. Será que el adamantium pesa mucho.

Hay que reconocer que el principio es interesante y engancha, así como los primeros momentos en Japón, aún con el rollo mil veces visto del choque de culturas y todo eso que tanta gracia hace. La primera vez, claro. No la enésima, como es el caso. Y menos con un tipo como Logan, que ya desde sus primeros números en La Patrulla X parecía dominar el idioma y la cultura nipona como el que más. Pero no, este no es el Logan de los tebeos, el héroe trágico que se esfuerza por hacer lo correcto a cualquier precio. Es el mismo personaje brutote, tosco, mal hablado y plano que llevamos viendo desde hace trece años en las pantallas.

Y eso es un problema, porque si algo llama la atención del Lobezno de papel es que su humanidad reside en el hecho de saber lo que es, y aún así, no rendirse jamás en su intento por ser mejor. El de la gran pantalla no tiene nada que aportar fuera de la imponente presencia física y carisma de Jackman. Es el mismo que hace casi década y media. Le pasan cosas, pero como en las series clásicas, da la impresión de que ocurra lo que ocurra, al final siempre se vuelve al punto de partida, más allá de que empiece convertido en Jean Valjean y acabe viajando en jet privado. Por cierto, en la aversión a volar (que sigue sin tener relevancia ninguna para el personaje) se ve el único punto de conexión que se han permitido con el Lobezno de X-Men Orígenes. Ya está bien así.

Como buen blockbuster, tiene sus escenas de acción: unas interesantes y bien rodadas como el momento de las flechas, otras aparatosas y sin demasiado sentido narrativo como la que sucede en el Shinkansen, y otras absolutamente anticlimáticas como es todo su final. Con todo, a pesar de una parte central algo lenta, pero necesaria para tener más minutos de Jackman sin camiseta (imagino que yo en su lugar, exigiría por contrato salir siempre así), su ritmo es mucho más compacto y no da la impresión de haber ido metiendo cosas al azar, aunque el producto diste mucho de ser ideal.

La última recomendación es la ya habitual: tras unos primeros créditos, hay la escena de rigor (de la que muchos opinan que es la mejor de toda la película) que conecta con futuras producciones. Así que esperen un poquito hasta que la vean, y de paso disparen sus niveles de hype. Al menos, hasta que la realidad nos devuelva a nuestro sitio.

Ficha en IMDb.

Web oficial.

Dura semana para el cine español

Tras la triste noticia del fallecimiento de Alfredo Landa el pasado jueves, ayer nos despertamos con la pérdida de la voz más poderosa y reconocible del doblaje español, con el permiso de Ramón Langa: Constantino Romero nos ha dejado a los 65 años de edad, al poco de haber anunciado su retirada definitiva. Clint Eastwood le debe gran parte de su imagen poderosa, así como Darth Vader, el Terminator, Mufasa, el replicante Roy Batty o incluso el mismísimo James Bond.

Como las palabras no podrían hacer justicia a estos dos iconos nacionales, les dejamos con un par de vídeos.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=f-QnH6TKEIM[/youtube]

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=MVuo7Vkfh-E[/youtube]

Iron Man 3 (Iron Man 3, 2013)

Aunque ya han pasado unos cuantos días del estreno de Iron Man 3, no cabe duda de que les debíamos nuestra opinión de esta entrega del vengador rojo y dorado. Haciendo honor a esa deuda, y como hoy es un día tan bueno como cualquier otro, ahí va.

A pesar de haber combatido contra poderosísimos enemigos, Tony Stark (Robert Downey Jr.) está a punto de ser derrotado por uno verdaderamente inesperado: el insomnio. Y es que Tony, a pesar de tener a su lado a su querida Pepper Potts (Gwyneth Paltrow) y estar en la cresta de la ola, sufre extraños ataques de ansiedad que se agravarán al entrar en escena el misterioso Mandarín (Ben Kingsley), que amenaza con arrebatarle todo aquello que quiere.

A estas alturas ya sabrán tanto que Jon Favreau ha dejado la dirección en manos de Shane Black como que éste también se ha metido a escribir el guión, optando por darle mayor peso a la parte humana del personaje, que por si acaso les recuerdo que es la que no suele llevar armadura. Esto provoca que de los 130 minutos que dura, el superhéroe ocupe bastantes pocos. Bueno, eso haciendo referencia a la armadura, claro: luego descubriremos que en realidad el héroe es el hombre y no la máquina, y bla bla bla.

¿Se creían ustedes que ser más rico que el Tío Gilito o ser un Vengador les iba a garantizar la felicidad? Qué equivocados estaban. Y es que, después de rechazar una invasión alienígena junto a tipos como Hulk o Thor, uno se siente muy poca cosa, y no le queda más que pensar que vale tanto como su armamento. Pero no, porque Tony Stark sabe sacarse las castañas del fuego él solo, aunque para ello tenga que pasar por unos cuantos tópicos a cada cual más manido (¡hay hasta un niño de por medio!).

Lo de los tópicos al final no es del todo malo, porque cuando realmente Iron Man 3 patina garrafalmente es cuando se le intenta dar una vuelta de tuerca al guión para descolocar al espectador. No cabe duda de que se toman unas decisiones sorprendentes en cuanto a la trama, pero recordemos que una sorpresa no tiene por qué ser obligatoriamente buena. En realidad, todos los personajes que no son Tony Stark están terriblemente maltratados, porque no pintan demasiado: si puedes colarte en una mansión vigilada a plena luz del día usando adornos navideños y un guante con clips pegados comprados en Leroy Merlin, hay poco a lo que no te puedas atrever.

Así, entre momentos que beben directamente de buddy movies, otros de películas de autosuperación, y aquellos que fusila sin reparo alguno, se llega a una batalla final y a un epílogo que, a la vez, constituyen un enorme agujero de guión y si, me apuran, la invalidación de todo lo que nos contaron en las anteriores películas.

Sería absurdo negar virtudes como los diálogos ingeniosos que tan bien se le dan a Shane Black, o la sensación de diversión absoluta que transmite Robert Downey Jr. encarnando al playboy millonario, pero se sacrifica demasiado en el camino como para cerrar de esta manera una trilogía que, aún así, resulta más que decente. Y mientras esperamos a que Joss Whedon le haga recuperar el rumbo en la nueva aventura de Los Vengadores, siempre podemos revisitar la primera entrega, que sigue siendo la mejor de las tres.

Ficha en IMDb.

Web oficial.

Se acerca el Nocturna 2013

Menos de un mes queda ya para que comience el Nocturna 2013, o dicho de otra manera, el Festival Internacional de Cine Fantástico de Madrid, que tendrá lugar entre los días 3 y 9 de junio en los cines Palafox. Los que no hayan sabido nada de este festival no deben empezar a fustigarse aún, puesto que es su primera edición, y claro, como que la cosa aún no se ha convertido en el Sitges de turno.

Hansel y Gretel: Cazadores de Brujas

¿Puedo ver aquí lo último de Haneke? ¿De Wong Kar-wai? ¿Retrospectivas de Jim Jarmusch? ¿Versiones extendidas de los films de Terrence Malick? No, señores, tranquilícense. Aquí hay alienígenas, monstruos gigantes, zombis, tipos con máscaras hechas de piel humana y motosierra en ristre, y sangre por doquier. Cortos, largos, secciones oficiales con sus correspondientes premios, películas fuera de competición e invitados de renombre. ¿Por ejemplo? El productor Samuel Hadida, responsable de la saga de Resident Evil y de Silent Hill, cuya segunda parte abrirá el festival, después de no haberse podido ver en nuestro país (eso sí, que no falten las entregas anuales de Actividad Paranormal por si acaso). El propio director, Michael J. Basset, estará allí para presentarla.

Como guindas del pastel, también estará Mick Garris, responsable de la serie Masters of Horror y de una cinta que yo recuerdo con cariño de mi adolescencia: Sleepwalkers; y el clásico entre los clásicos, Joe Dante, que poca presentación necesita, aunque sólo por recordar alguna cosa, ha dirigido cosas como Piraña, Aullidos o las dos entregas de Gremlins. ¿Necesitan más motivación? ¿Qué les parece la posibilidad de volver a ver Gremlins en el cine, en una copia de 35 mm? Todo eso les ofrece, por ahora, Nocturna, aunque siguen prometiendo sorpresas futuras.

Pueden descargar el programa provisional aquí, aunque también tienen la posibilidad de seguir su Facebook, Twitter o incluso el canal de YouTube, para que se hagan “megustadores”.

Hansel y Gretel: Cazadores de Brujas (Hansel & Gretel: Witch Hunters, 2013)

Hansel y Gretel: Cazadores de BrujasGracias a Paramount hace unos días hemos podido asistir al preestreno de Hansel & Gretel: Cazadores de Brujas, cuyo estreno en España ha sido este pasado viernes. Más o menos resumida, la película vendría a ser esto:

La historia nos lleva 15 años después de su traumática experiencia en la casa de jengibre, los hermanos Hansel y Gretel se han convertido en un formidable equipo de cazarecompensas, los mejores rastreando y aniquilando a toda bruja que se encuentran en el camino.
La ciudad de Augsburgo, donde transcurre la historia, tiene un problema muy grave de brujas, por lo que muchos de los hijos del pueblo han desaparecido y el poco cuerdo Sheriff Berringer (Stormare) quema a potenciales sospechosos e inocentes en la hoguera. Así que el alcalde de la ciudad recluta a los cazadores Hansel y Gretel para ayudar. Los hermanos tienen solo dos días antes de que la bruja Muriel (Famke Janssen) aproveche la ocasión para el sacrificio de varios niños para su propio beneficio.

Y ya está! Realmente la película no tiene nada más, y aunque aquí he quitado deliberadamente la parte final del argumento, sé que vosotros, avezados lectores de ERT podréis sacar muy fácilmente quién será el ganador y quién será el perdedor de esta encarnizada lucha de humanos contra brujas, ya que la película sigue un clarísimo ABC de construcción de guiones 101 en el que cada paso es totalmente predecible en función de los anteriores. ¿Se podría decir que esto hace que la película sea peor? Ahí sí que tengo que decir que como punto fuerte, si se puede destacar algo, cumple lo que promete en el título, simplemente tenemos a los dos hermanos de marras (lo primero que uno piensa es que menuda genética tenían los padres para dar como hermanos a Jeremy Renner y Gemma Arterton) que se dedican a matar a todas las brujas que se les ponen por delante, y sobre todo cialis daily, si es de la manera más sangrienta y dolorosa para ellas pues mejor, ya que la película no escatima muchas veces en sangre digital por todos lados. Cierto es que tiene algunos momentos que te quedas con cara de tonto (cierta enfermedad del protagonista y ese troll que vaga por la historia y me recordó peligrosamente a Cristal Oscuro o Dentro del Laberinto, cuando la veáis sabréis porque…) Pero aun así se mantiene bastante digna si la comparamos con otras aberraciones del estilo que se han visto en los últimos años. Se me vienen a la mente el Van Hellsing de Hugh Jackman y la reciente Abraham Lincoln: Cazador de Vampiros, y tengo que reconocer que esta al menos me mantuvo entretenido durante todo el rato en el patio de butacas.

De los actores poco hay que decir, Renner y Arterton están aquí por el cheque, claramente, y aunque no lo hacen nada mal y se nota que han entrenado mucho para esta película (Renner fijo que no lo necesita, es mitad Bourne mitad Ojo de Halcón), su química como hermanos deja mucho que desear. La que realmente se lo pasa bien en la película es Famke Janssen, que hace de bruja malvada de la función. Los efectos especiales, bastante discretitos pero cumplen entre tanta bruja mala muerta y algún que otro chorretón de sangre digital. Eso si, ese troll que han metido en la película… me pase más tiempo intentando buscar donde estaba la cremallera del traje que a lo que hacía…

En definitiva, una película, que literalmente, ofrece lo que su título indica, y que para una muy, pero que muy aburrida tarde de domingo puede salvarnos el plan, si tenemos unas expectativas realmente bajas y no tenemos en el horizonte nada mejor que hacer. Está claro que estas extrañas mezclas que igual en literatura si que pueden quedar mejor en la gran pantalla dejan mucho que desear.

 Calificación: 6/10